Malditas las faltas de ortografía,
halitosis de la escritura fácil.
Maldito el móvil en su caligrafía,
que aligera vocal para ser ágil.
Malditos sean el ‘deque’ y el ‘mese’,
el vanidoso ‘contra’ en vez del ‘cuanto’,
el ‘laísmo’ que a Madrid no regrese
punes junto al ‘leísmo’ y el ‘ejque’ dan llanto.
Maldita sea la ausencia de eñe,
no la capéis, no le quitéis su rabo
ni la travistáis de ene, ¡leñe!
Paso. Antes me como un nabo.
Maldita la prisa, el e-mail y la errata.
Mensajes me mandan que nunca entiendo.
Por eso contesto: ‘sí’, y eso me delata,
y de la confusión soy preso.
Estoy sufriendo,
pues le di el ‘sí quiero’ a una mulata
con el cuerpo de Eva y más rabo que una lata.
Malditas las faltas de ortografía.
Muy grande, como no podía ser de otra manera. Que gran estigma del lenguaje, las cada vez más comunes faltas de ortografía. Lloran las palabras al verse denigradas por mentes sin escrúpulos que ignoran la belleza de las letras correctamente encadenadas y se conforman con engendros ortográficos y monstruosidades gramaticales, sólo importa el mensaje y no la forma. Que triste mundo sería este olvidada la hermosura de un texto bien redactado; nada más que un páramo yermo, desierto de significados vacíos.
ResponderEliminarUn abrazo,
jajajaja estás un poquito trastornado eh
ResponderEliminarsolamente tu hablas también de esa forma tan poética sobre la gramática!
Desde luego que te inspiro Fénix mío... :P
xo madr mia k arte xikosss!! si esk kuando escribis kon esa soltura y correcion yo me muero de lo k m gusta ver las kosas bien puestass xDD
ResponderEliminar