Érase una vez, una
joven soñadora que acudió emocionada al espectáculo más esperado de su vida. Ya
desde pequeñita se quedaba embobada fantaseando con algún día poder ver en
carne y hueso a esos mágicos personajes de La Bella y la Bestia que aparecían en su televisión, libros o
carteles. Aquella niña nunca imaginó que cuando tuviera 24 años, un día de
Halloween vería cumplido ese mágico sueño.
Nada más entrar en
el auditorio ya apareció una sonrisa en mi cara. La cortina y los decorados tan
característicos dorados y azules indicaban que estábamos en el sitio correcto.
Mi acompañante y yo nos sentamos en nuestras butacas, primera fila y bien
centrados, por supuesto. Estaba impaciente y nerviosa, pero a la vez no quería
que empezara porque eso querría decir que tendría que terminar y no quería que
terminara nunca.
Por fin empezó,
desde el primer segundo hasta incluso ahora no he dejado de sonreír. Al comenzar
no podía creerme que estuviera allí viendo a Bella, esa chica con la que siempre
me he sentido identificada. Había tanto movimiento en el escenario con tantos
personajes y tantos detalles que a mis ojos no les daba tiempo verlo todo. Me
conocía la película, los diálogos y las canciones de memoria, así que era
interesante ver los pequeños cambios que habían hecho para el musical. Con una
magnifica orquesta, añadieron algunas canciones. Quizá lo más grandioso de todo
sea la puesta en escena, que en mi opinión hasta supera a la película. Fuego,
confeti, relámpagos y toda clase de efectos audiovisuales que nos hicieron
meternos aún más en el musical. Me pareció un trabajo admirable. Los personajes
estaban perfectamente caracterizados, eran fácilmente reconocibles todos y el
equipo de vestuario ha hecho sin duda un trabajo impecable. Las voces eran
deliciosas y bien adaptadas a cada personaje.
No puedo describir
más el espectáculo porque es indescriptible, es mejor vivirlo, tengas la edad
que tengas y tengas los gustos que tengas. No hubiera podido morir en paz
sabiendo que no he vivido esto!! Me sentía como aquella niña que disfrutó por
primera vez de la película. Chica rara/especial, soñadora y ansiosa de tener
una Bestia en mi vida. Sentí que no tenía cuerpo, que no estaba rodeada de
gente, que no era persona, estaba paralizada. No sentía nada físico, simplemente
mi corazón y yo nos metimos en un mundo de fantasía y no queríamos salir de
ahí. Mis manos aplaudían pero mi mente estaba en otro sitio. Mis ojos no dejaron de brillar y en ocasiones alguna lagrimilla se escapó de ese mar de emociones. En el descanso
empecé a ser consciente de dónde estaba y me di cuenta que se me había dormido
una mano jajaja. En fin, no se me olvidarán nunca esas tres horas mágicas del
31 de octubre de 2012. Me llevo de recuerdo parte del escenario (serpentina
dorada que cayó sobre nosotros), un llavero y mi fotografía mental de cada
escena y cada minuto de ese sueño.
Ahora paso a contar algunas curiosidades que he sacado de
Internet:
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El musical incluye 8 canciones más que en la película
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Se usan unas 120 pelucas
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Son necesarios un tota de 15 trailers para transportar
todo el material técnico a cada ciudad
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2500 horas de trabajo y 70 técnicos para poder estrenar
en cada ciudad
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La escenografía cuenta con 30 varas, leds específicos y
un montaje giratorio y motorizado
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La
Bestia necesita a 3 personas para maquillarse, al principio
el proceso duraba 3 horas, ahora ya con la práctica solo 1.
Os recomiendo que vayáis, si lo hacéis aquí tenéis un link en el que os podéis informar de todo y del lugar en el que comprar vuestras entradas: http://www.labellaylabestia.es/




Ahora mismo estoy sintiendo una envidia-cochina supermortal...
ResponderEliminarPD: pero también me alegra de que disfrutaras de ese pedazo de espectáculo, algo tan bello y bestial (nunca mejor dicho) de ese peliculón Disney. Es bueno saber que los amigos son felices =) 1besito wapa!! ^^