martes, 25 de septiembre de 2012

Constelaciones vivientes


 Todavía sigo pintando mi casa. Parece un trabajo fácil pero no lo es tanto. No por el hecho de pintar sino por el hecho de tener que empapelar todo antes, eso es lo peor. La tarea luego de pintar es más divertida, a pesar de tener que subirme a escaleras para llegar más arriba. Sin contar con el olor a pintura…oh menuda droga! Todavía sigo soñando con pintar mi habitación de forma estrellada…

 Acabo de despertar y creo que estoy soñando. Al encender la luz y enfocar bien los ojos me veo cubierta de unas paredes y un techo estrellados. Paredes azul marino casi negras, con estrellitas plateadas y doradas. Mi cama está situada en medio de la habitación. Me siento como si todas esas constelaciones pintadas me estuvieran observando para ver mi reacción, siento vida en la habitación. Las historias de cada constelación se remontan a siglos atrás. Fueron ideadas por las regiones de Medio Oriente y el Mediterráneo y las que están más al sur fueron descubiertas por los europeos más recientemente. Normalmente las constelaciones se dividen en dos grupos: las septentrionales situadas en el norte del ecuador, y las australes situadas en el sur. En mi habitación, después de un rato de observación y con la boca abierta, veo que hay constelaciones de ambos tipos. Me tumbo en la cama de nuevo, cierro los ojos y los vuelvo a abrir por si realmente esto era un sueño. No, no lo es. Miro al techo y veo que casualmente mis constelaciones preferidas están ahí pintadas. Veo a Orión con Rigel sobresaliendo. Veo a Cassiopea, Osa mayor y menor. Veo la Luna en una esquinita cerca de la ventana. Como si se hubiera colado de noche en mi habitación para ser mi ángel de la guarda. Giro la cabeza sin dejar de sonreír, con los ojos iluminados por las estrellas. En las paredes hay más constelaciones que me gustan, pero no simulan un cielo real, están situadas todas juntas como lo estarían en mi mundo perfecto. Ahí están las Pléyades , Draco e incluso Piscis!!

 A partir de 1928, la Unión Astronómica Internacional (UAI) decidió reagrupar oficialmente la esfera celeste en 88 constelaciones con límites precisos, creando figuras con cada punto en el cielo. Antes de esto, las ya reconocidas fueron olvidadas.El trabajo de delimitación definitiva de las constelaciones fue llevado a cabo fundamentalmente por el astrónomo belga Eugène Joseph Delporte y publicado por la UAI en 1930. Dice la leyenda que el motivo de reagrupar así las estrellas fueron principalmente prácticos, usualmente con propósitos agrícolas, de viaje y religiosos: como ayuda para medir el tiempo y las estaciones y para servir de orientación a navegantes y mercaderes cuando realizaban travesías durante la noche, ya fuese por mar o por el desierto. Así, imaginando figuras con las cuales relacionar los grupos de estrellas y creando leyendas e historias de lo que representaban les sería más fácil y seguro recordar las rutas a seguir.

 La mitad de las constelaciones creadas por la UAI vienen de la imaginación de astrónomos griegos. Como por ejemplo Orión, que fue mencionada por Homero en la Odisea.  Existen constelaciones chinas, hindúes, incas, precolombinas, del Zodiaco, de Potlomeo, modernas e incluso constelaciones ya perdidas.

 Doy un suspiro ,me  levanto de la cama y me acerco a la pared. Acaricio suavemente con mis  dedos una de las constelaciones, Lyra. De repente toda la habitación empieza a girar a mi alrededor y mi mano no puede separarse de la pared. Debería estar mareándome, pero no, estoy en medio del firmamento, adentrándome en él, todo se vuelve real, no puede ser cierto lo que estoy viviendo…

Noto frío, no imaginé que aquí arriba en las estrellas hiciera frío. Estoy de pie encima de una de las estrellas que forman Lyra. La estrella no es sólida, es como si estuviera volando, como si hubiera un trocito de suelo firme en cada estrella, pero no lo hay. Huele a chuche! Me froto los ojos, por dios, esto no puede ser real!!! Intento no moverme para no caerme. Todo parece muy frágil, tengo miedo a tocar algo y que todas las estrellas desaparezcan. Veo que debajo de mí está la luna. Así que me dejo caer sobre ella. Siempre he querido poder acostarme sobre una. No estaba en la fase de luna llena, así que fue fácil agarrarme a ella y acomodar mi cuerpo a su curvatura. Su textura es como de algodón, pero algodón de azucar, se huele a algodón de azucar! De repente oigo una voz que me dice que seleccione  una constelación. No sé a lo que se refiere, miro al frente y veo a las Pléyades, aunque normalmente solo se las pueda observar en ausencia de luna, pero ahora alcanzo a ver las 8 estrellas que la componen. Justo en ese momento, en el que mis ojos se posan en la constelación, veo cómo todo a mi alrededor vuelve a la vida.


 Cada estrella se une en su constelación para terminar formando la figura que la representa. Veo a todos los animales, veo a los guerreros, a los dioses y a todos los seres mitológicos como si estuvieran despertando después de muuuuchos siglos. ¡¡He dado vida a las estrellas!! Todos se mueven pero sin abandonar su posición en el cielo. Me  miran intrigados, esperanzados e intentando llamar mi atención. Miro al Fénix, miro a Hércules y finalmente termino mirando a Pegaso. Le señalo con mi dedo. Y el sueño se vuelve a convertir en otro sueño. Todo se nubla y de repente me encuentro flotando sobre una historia. Veo al caballo alado volando y yo soy como una diosa que lo ve todo desde arriba. Estoy dentro de la leyenda de Pegaso!! Todo acaba y vuelvo a estar sentada sobre la luna. 

 De repente aparece una estrella fugaz que me invita a subir sobre ella. Dudosa le hago caso, me subo y empezamos a navegar por el cielo en busca de más aventuras. Pasamos por una nebulosa, mi preferida, la de la Cabeza de Bruja. Dentro de ella la temperatura cambia de frío a caliente dependiendo de la densidad y la cercanía a las estrellas. Elijo otra constelación y vuelvo a meterme en su historia. Esto es como en las típicas películas en las que se va al pasado o al  futuro y la protagonista en forma de espíritu observa todo sin ser vista. Es exactamente lo mismo nada más que en un mundo imaginario. Estoy observando a cada ser mitológico en su mito, con sus espadas, con sus tentáculos, con sus héroes y musas, ninfas, espadas y magia.

 Maravillada, decido dejar esta aventura por hoy, tengo que prolongar esto lo máximo posible. De nuevo encima de la luna, pulso un crater de ella que tiene forma de botoncito. Y…todo vuelve a girar, todo se vuelve cada vez más nítido y de repente caigo en plancha sobre mi cama. Estoy en mi habitación de nuevo, rodeada de estrellas pintadas. Este viaje ha sido el mejor viaje que hecho en toda mi vida. Y no será el último, cada día viajaré de nuevo a ese mundo para ver los mitos y las historias que lo envuelven. Cada día elegiré una constelación para adentrarme en ella y soñar y soñar y soñar. Me tumbo en la cama de lado y me quedo observando la otra pared que me faltaba por mirar. Fantástico, hasta Disney quiere viajar conmigo. Veo una figura claramente identificable, un puntito gordo y dos más, uno a cada lado de él…es el símbolo de Mickey!!!
 Vuelvo a sonreír, pero esta vez noto cómo una lágrima recorre mi mejilla justo antes de cerrar los ojos y quedarme dormida de nuevo. Si eso era la realidad, no quiero imaginarme cómo serán los sueños.

2 comentarios:

  1. Que chuli la entrada Mery! Menudo recorrido intergaláctico-mitológico-fantasioso,te has hecho. Cuando a lo último decías -Fantástico, hasta Disney quiere viajar conmigo- ; yo estaba pensando "uy la mery cómo deliraaa", y luego veo la foto inferior y pienso ¡¡Hostias es verdad!! xDDDDD

    1besito chiquitina :)

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    1. Para ser completamente sincera...no tenía ni idea de que existiera esa constelación de Mickey jajajaja. Lo dije antes de saber nada,pero me metí en internet buscango alguna imagen poniendo "constelación mickey" por si acaso...y ala, ahí estaba!!!Ya hablaré sobre ella^^

      Así que si,deliro,pero aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii es taaaan bonito!!^^

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