miércoles, 22 de agosto de 2012

Calpurnia Tate


  Érase una vez  una joven curiosa que viajó a tierras norteñas a lomos de su gran amigo Pegaso. Esta chica acababa de terminarse un libro y le apetecía ya volver a sumergirse en otra historia. Sus deseos se vieron cumplidos cuando, una vez aterrizado en esos fríos lares, se reencontró con una amiga, la cual le hizo uno de los mejores regalos que se pueden hacer: un libro. A la joven se le iluminó la cara, no conocía el libro pero la portada era más que tentadora. Su amiga le dijo que el regalo tenía también un significado especial, pues la protagonista del libro se parecía muchísimo a la joven curiosa.

  Al poco tiempo, cuando Pegaso dejó sana y salva a la chica en su casa, ella comenzó a leer el libro. Tenía La evolución de Calpurnia Tate de Jacqueline Kelly entre sus manos.

  Calpurnia, Callie Vee, es una niña que vive en un pueblo de Texas. A pesar de que su madre insiste en que aprenda a tocar el piano, coser y cocinar, ella está más interesada en lo que ocurre tras la puerta cerrada de la biblioteca, o en el laboratorio de su abuelo. Poco a poco irá ganándose a este señor un tanto huraño y empezará a colaborar con él en sus observaciones del medio natural, aprenderá quién es Darwin, qué son las especies y las subespecies y también lo idiotas que se vuelven los hermanos mayores cuando se enamoran.

  No nos engañemos, no es una lectura difícil ni está al nivel de El Quijote. Una niña de 10 años podría leerlo perfectamente. Así se sintió la joven cada vez que abría el libro y leía un trocito, como una niña. Sumergiéndose en los descubrimientos de Calpurnia, en su vida cotidiana y en la naturaleza, a la chica cada vez iba interesándole más un tal Darwin y se iba abriendo al mundo que nos rodea como la protagonista. Leía lentamente, como le gusta a ella, para que el libro le dure más. Tanto es así que incluso en sus viajes con Pegaso siempre sacaba un ratito para leer un poco de este libro. Es una lectura para leer en cualquier parte del mundo…

  Bien sea en el Caribe, en un hamaca oyendo el mar de fondo…


O si te aburres demasiado en medio de un desierto…


Y ¿Por qué no? a lomos de una vaca incluso…


En fin, esta joven curiosa os recomienda el libro sin duda. Puede despertar tu curiosidad y sacar ese niño "preguntatodo" que llevas dentro.

 PD: gracias Marikiya por el regalo
 PD2: me encanta el fragmento subrayado en la foto
 PD3: fotos hechas desde mi casa
 PD4: no vivo en el Caribe, ni tengo de planta un cactus, ni de mascota una vaca


1 comentario:

Cada vez que comentas me regalas una sonrisa^^