domingo, 20 de mayo de 2012

Sabores sexuales

Aviso: alto contenido subido de tono y explicito con toques de deliración aguda.

 Desde que me levanté esta mañana he estado pensando que me sentía inspirada. Pero era un tipo de inspiración fuera de lo común. Inspiración creativa podría llamarlo. No es el tipo de inspiración para escribir poesía o un relato, sino para imaginar y que mi mente vuele…asi que esta tarde, mientras me comía un flash de limón tuve una revelación.

 Empecé a asociar ese flash de limón a un pene de limón (lo cual la mayoría de hombres hubiera asociado) y eso derivó a lo siguiente: ¿Y si existiera un mundo donde poder identificar la personalidad de alguien mediante el sabor de su pene/vagina? Me explico. Una chica que cree que ha encontrado al hombre de su vida y va a tener sexo con él.

 Una forma de saber la característica fundamental del chico es chupándole el pene y dependiendo del sabor la chica seguiría con él o no, si descubre que sabe a mentiroso la chica lo dejaría con un calentón bonito. Asociemos por ejemplo limón a mentiroso, fresa a tímido, mora a sensual, lima limón travieso, vainilla, coco, chocolate, coca cola, leche…imaginad todos los sabores del mundo en distintos cuerpos. Incluso sabores nuevos que ni sabíamos que existían.

 Pero ahí no queda la cosa, ya no se podrá poner como excusa que hace frío o calor para practicar el sexo. Si muerdes un pezón los sabores serán fresquitos, si muerdes otro los sabores serán calientes. Imaginad una noche de frío invierno bajo la luz del fuego de la chimenea…o un día caluroso de verano que te apetece sexo pero el calor te desgana…


 En medio de todo este pensamiento fui un rato a mi terraza a oler la lluvia y se me ocurrió el toque final. También tendríamos dos botones más para regular algo, las orejas. Un mordisquito en una oreja activará los olores y un mordisco en otra oreja lo desactivará. De modo que si una persona es madura, coherente o equilibrada corresponderá su olor con su sabor, por ejemplo.

 Por supuesto existiría la modalidad del “ignorante”, es decir, de aquella persona que no quiere saber la personalidad de él/ella, así que elige el modo humano común y no habrá sabores ni olores que valgan.

 ¿Qué os ha parecido mi deliramiento del día? Obviamente hay que perfilarlo. Por un simple sabor no nos diría la personalidad completa del susodicho, pero sí nos podría revelar si es un asesino o no, si nos miente, si es honesto, si es travieso, aquello más importante de esa persona en ese momento. Lógicamente con el paso de los años cada persona iría cambiando de sabor…

 Las cosas cambiarían…los criminales serían pillados de inmediato con un simple lametón ¿de quién? De otro criminal.  Y hablaríamos en idioma saboril, por fin tendría sentido la frase “que buena está”

 Asi que nada gentecilla! Toca saborear!Toca encontrar nuestro sabor! Dejo ya de escribir porque esto cada vez degenera más y empieza a quedar demasiado estúpido!

PD: el sabor humano no está nada mal, por supuesto.

1 comentario:

  1. Jajaja, me parto, lo malo es que el sabor asociado a algo que realmente quieras como lo de la sinceridad no te guste entonces que hacemos?. Yo una vez imagine que deberiamos tener una especie de bombillita en donde si te gusta una persona se encienda y asi no perder por verguenza conocer que siente la otra persona, pero esto tenia un fallo y es que seguro que alguno siempre tendria la bombilla encendida pues le gustan todas y entonces el invento no es valido. Un bso.

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